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Fuera del trabajo, algunas actitudes simples como caminar, cambiar el elevador por las escaleras, pasear en bicicleta o salir a bailar, son acciones fáciles que, si son practicadas con frecuencia, también ayudan al cuerpo a mantenerse saludable y en forma.

Practica actividades físicas diariamente, mínimo 30 minutos a lo largo del día. Ellas contribuyen con una serie de beneficios para el organismo:

Aumento de la sensación en el estado físico y emocional.  
Elevación de autoestima.  
Mejora del sistema cardiovascular y circulación sanguínea.  
Estímulo a la producción del colesterol bueno (HDL).  
Reducción de los niveles del colesterol malo (LDL).  
Disminución de la ansiedad y del estrés.  

Practicar deporte regularmente ayuda a quemar el exceso de energía, combatiendo la obesidad, que junto con el tabaquismo, es el principal factor de riesgo para desarrollar enfermedades como hipertensión, diabetes y enfermedades del corazón.